10.11.14

El rincón de la nostalgia del EICMA 2014

Al margen de las “excesivas” novedades RR expuestas en la 72ª edición del Salón de la Moto de Milán y de todo el universo de las dos ruedas que llegará a los concesionarios en 2015, el EICMA me sorprendió gratamente con algunos “destellos” de la vieja escuela que me alegraron el curro. 


KAWASAKI 

Kawasaki está celebrando durante este año el 30 aniversario del nacimiento de la familia Ninja. Por ello, junto a la espectacular H2 (unos 29.000 €), un auténtico golpe sobre la mesa de lo que puede llegar a hacer Kawa en dos ruedas, el stand de Kawasaki reservó un rinconcito para la MotoGP 2005 con la que Olivier Jaque firmó un 2º en el GP de China y tres gloriosas Kawasaki ZXR750: nunca hay que olvidar de dónde se viene y siempre es bueno recordar una época de oro de la competición. Así, el trío verde estaba formado por la ZXR-7 campeona del mundo de resistencia de 1991 con Alex Vieira, la ZX-R7 ganadora de las 8 Horas de Suzuka de 1993 con la pareja Scott Russell-Aaron Slight, y la última ZX-7RR que ganó carreras en el Mundial SBK, concretamente, la unidad que cosechó un doblete en Sugo 2000, tercera cita de la temporada, con el wildcard japonés Hitoyasu Izutsu



Los ’80, con la GPX750R, pasaron sin pena ni gloria pero la Resistencia de la década de los ’90 tiene nombre verde. Cinco mundiales entre 1991 y 1996 junto a nombres como Fogarty, Rymer o Morillas lo dejan claro. La ZXR-7 Kawasaki France de Vieira es una pasada: las soldaduras de aluminio en el chasis y el basculante dejaban claro que aquella montura fue concebida artesanalmente con el único objetivo de ganar. La entrada izquierda de Ram-Air, las suspensiones oficiales Kayaba, los frenos ISR, el “ojo” izquierdo amarillo o el voluminoso colín rojo daban el toque. El triunfo de Vieira con Kawasaki en 1991 significó el regreso de la montura de Akashi a lo más alto del podio desde el doblete de 1981-82 con Roche, Chemarin y compañía. 


La ZX-R7 de Suzuka ‘93 me llamó la atención por estar decorada con los colores de la bandera francesa. Preparada por el especialista americano Rob Muzzy, el mismo con el que Russell dio a Kawasaki su único título Mundial de Superbikes con la 750, era prácticamente idéntica a la montura de SBK. Aquella victoria en Suzuka es la única de Kawasaki en los 36 años de historia de esta prueba, la carrera anual más importante para las fábricas japonesas. Aquella máquina de 150 CV consumía menos que la Honda RC-45 y la Yamaha YZF750. En ediciones posteriores lograron varios podios, con un 2º puesto en 1994 (Russell-Rymer) tras la Honda de Polen-Slight ¡por sólo 0.288 segundos de diferencia tras 8 horas a fuego! Increíble.


La montura de Izutsu supuso el último eslabón en el desarrollo de la ZXR750 en competición: 172 CV y 318 km/h en Hockenheim dejan claro que los de Akashi no se andaban con tonterías. El doblete en la ronda de Sugo se consigió con una moto similar a las del equipo de Harald Eckl en el Mundial SBK, pero con suspensiones Öhlins (en lugar de WP) y llevada a pista por Kawasaki fábrica. Peter Goddard, Gregorio Lavilla o Akira Yanagawa fueron los últimos riders verdes con reglamento 750.


HONDA 

Al margen del proto RC213V-S MotoGP réplica, una insigne montura con pedigrí Racing se expuso en el stand de Honda junto a la insulsa concept trail True Adventure. Me refiero a la Honda NXR750V Rothmans con la que el galo Cyril Neveu ganó el tercero de sus cinco Dakar (1986). Popularmente conocida como Africa Twin, marcó la pauta en las carreras de raids de la segunda mitad de los ’80, con 4 triunfos consecutivos en manos del propio Neveu, Edi Orioli y Gilles Lalay. Con 75 CV y 125 kg aquella V2 batió a sus máximas rivales de la época, la BMW GS, la Yamaha Super Ténéré y la Cagiva Elefant. Honda no gana el Dakar desde entonces (1989), algo que terminarán consiguiendo a corto plazo con la actual escuadra HRC liderada por Joan Barreda sobre su CRF450 Rally monocilíndrica. 


Fuera de Honda, también pude ver una NR750: religión tecnológica de hace 25 años.


DUCATI 

Jugando en casa todo es más fácil y la marca de Bolonia creó un pequeño "espacio-recuerdo rojo" detrás de su stand principal que pasó bastante desapercibido. El motivo era homenajear a las dos primeras Ducati de Superbikes, es decir, la 851 y la 916



De la segunda sólo llevaron una Strada de 1994 en perfecto estado original, mientras que de la primera lucieron dos joyitas muy interesantes: una 851 SP2 de 1990 (motor de 888 cc y 116 CV) y la grandiosa 888 Fast by Ferracci con la que Doug Polen ganó el primero de los dos únicos campeonatos americanos de Superbikes que Ducati ha logrado en su historia, el de 1993 (en 1994 se lo llevó Troy Corser con una 888 subida a 955 cc y 155 CV). Tras ganar dos mundiales SBK (1991-92), Polen también arrasó en el AMA ganando 6 de las 10 carreras de la temporada nacional con una bestia de 142 CV y 140 kg que, gracias al reglamento vigente, se “paseaba” frente a las mecánicas japonesas tetracilíndricas de 750 cc.
   
En el pabellón 18 también me encontré con la original “Bottega ZARD”, el sitio de los especialistas italianos en tubos de escape. Al margen de la exposición de modelos modernos, se curaron un espacio vintage en el que expusieron una Ducati TT2 réplica que, aunque no lucía los mismos componentes de magnesio Marzocchi/Campagnolo y el nivel de preparación de la moto oficial que partió la pana en los Nacionales italianos de la primera mitad de los ’80 y con la que Tony Rutter ganó 4 mundiales de Fórmula TT (1981-84), sí se mantenía fiel con su motor Pantah, chasis Verlicchi (sin pintar) y decoración bicolor a aquella 600 oficial de aire con 81 CV y 140 kg que batió a más de una 2T de su época. Bien es cierto que el megáfono tenía muy buena pinta, con unas soldaduras muy curradas y un buen aspecto final, aunque nada que ver con el modelo original de dos piezas.


GUZZI 

Lógicamente, en el macro stand de Piaggio hubo sitio para todas las marcas del grupo y en el espacio destinado a las monturas de Mandello del Lario reservaron el “Guzzi Garage” donde lucieron algunas preparaciones basadas en su clásico V2 de cilindros transversales. 


Dejando a un lado las V7 actuales, me quedo con la Moto Guzzi V11 Cafe Racer salida de las manos de Stefan Bronold, responsable de la workshop alemana Radical Guzzi: chasis de acero tipo Tonti, carburatas de 40 mm, depósito pulido y asiento monoplaza de cuero para seguir las líneas básicas de las CF inglesas de los ’60. Excelente trabajo.
   
VAD BIKES 

De todos los preparadores que se dieron cita en EICMA me llamó la atención los italianos de Vibrazioni Art Design. Lo curioso de Alberto Dassasso y Riccardo Zanobini es que desde 2007 reciclan grandes bidones de aceite usados para dar forma a nuevos elementos metálicos, básicamente muebles, pero en esta ocasión llevaron un par de motos cafe racer (Honda CB y Ducati Pantah 350) con carrocería manufacturada con estos elementos. Además de las presentes, de sus instalaciones de Massa Lombarda (cerca de Imola) también han salido una BMW K100, una Cagiva SX250, una Zolla 250, una Morini Canguro 350 y una Harley Iron. Innovadores.

12.10.14

La Harley de la película Easy Rider, a subasta



Michael Eisenberg, propietario de la famosa chopper que lució el "Capitán América" en la película Easy Rider, se desprenderá de la moto el 18 de octubre. La casa de subastas "Profiles in History" se encargará de conseguir un nuevo dueño y se estima que la recaudación podría llegar a 900.000 €.

¿Quién no recuerda una de las películas moteras más famosas de la historia? ¿Hay alguien que no piense en ella cuando suena la mítica canción Born to be Wild de Steppenwolf? En el ocaso de la época hippie, Billy (Dennis Hopper, director) y Wyatt (Peter Fonda, guionista y productor) filmaron en 1969 la “road movie” independiente más famosa de la historia. Con poco presupuesto, mucha simbología y un final con moraleja, Easy Rider retrató varias caras de la sociedad americana de la época, sin olvidar la participación de actores de la talla de Jack Nicholson e imágenes reales tipo documental. Con todo, esta cinta ya se ha hecho un hueco entre las 100 mejores películas del cine americano.
   
Uno de los emblemas de la contracultura americana también propició la proliferación de multitud de bandas moteras por todo EE.UU. a lomos de sus Harley-Davidson se impregnaron del sentimiento de libertad y el modo de vida que se prodiga en la película. 

Una de las principales herramientas de la misma, y que da sentido a todo, fueron las dos motos de los protagonistas, sobre todo la de Peter Fonda. De las cuatro que se construyeron, tres se robaron, por lo que esta Harley puede considerarse como una pieza única y cuenta con tres certificados de autenticidad. Su propietario actual es Michael Eisenberg, que cuenta con un restaurante en Los Ángeles decorado con toda la parafernalia temática de la película. Anteriormente pasó por las manos del actor Dan Haggerty (según él, circular con esa moto era como salir con Marilyn Monroe) y el Museo Nacional de la Moto


Depósito de gasolina en forma de lágrima con la bandera americana pintada, tren trasero rígido, escapes elevados con terminación “cola de pez”, un buen manillar “cuelgamonos”, V-Twin Panhead, respaldo de pasajero al cielo, ausencia de freno delantero y mucho cromo son algunas de las señas de identidad de esta inconfundible chopper. 

Una parte de todos los beneficios recaudados irán destinados a una organización humanitaria en la que Fonda estaba involucrado.

26.9.14

On Any Sunday, The Next Chapter: Estreno mundial en San Sebastián


A las ocho de esta tarde se estrena en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián la película "On Any Sunday, The Next Chapter", una nueva secuela del histórico documental que protagonizó Steve McQueen en 1971. En España se titulará "Campeones" y el DVD estará a la venta en noviembre. Su director, Dana Brown, On Any Sunday, The Next Chapter “no es más que un fiel reflejo del mundo que rodea a la motocicleta. Desde los profesionales a los aficionados, de los jóvenes a los viejos, de los hombres a las mujeres”. En España, el film se llamará Campeones y estará disponible a partir de noviembre tanto en DVD como en VOD.


Una nueva secuela del histórico documental off road que Steve McQueen protagonizó en 1971, conocido en España como "Prueba 1", tendrá una continuación "moderna" 43 años después. Estará dirigido por Dana Brown, hijo de Bruce Brown, responsable de la primera parte.
 

On Any Sunday data de 1971 y fue nominada al Óscar como mejor documental un año después. Además de producirla, Steve McQueen le dio caché y le encumbró para siempre al olimpo de los “actores moteros”. Junto a sus amigos, los pilotos profesionales Mert Lawwill y Malcolm Smith, desgranaron los mejor de las competiciones americanas de aquella época. Un producto muy auténtico con un doblaje mejorable y con buenas imágenes de Triumph, Husqvarna, Harley, Honda, Yamaha o Bultaco, entre otras. On Any Sunday II, con menos glamour que la primera, vio la luz en 1981 gracias a los directores Ed Forsyth y Don Shoemaker y con el crossero Bob Hannah como protagonista.
 

El reparto de esta tercera parte de la saga incluye a pilotos como Marc Márquez, Dani Pedrosa, Robbie Maddison, Ashley Fiolek, Travis Pastrana, Carlin Dunne, Doug Henry, Roland Sands, Kenny Roberts, Brad Oxley y James Bubba Stewart. También participan Bruce Brown, Scott Caan, Ricky Johnson, Trevor Dunne, Ricky Fowler, Mickey Rourke, Bo Derek, Derek Simunza, Troy Lee, Tarah Geiger entre otros. A todos ellos se les podrá ver hoy en acción a partir de las 20 horas en la pantalla del Velódromo Antonio Elorza de San Sebastián. Una hora antes de la premiere, Robbie Maddison y otros protagonistas del film se mezclarán con el público durante un multitudinario Moto Convoy, que llenará de motos las calles de San Sebastián. La película se estrena dentro del marco del ciclo Savage Cinema que, dedicado a los deportes de acción, outdoor y aventura en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, este año se centra en la cultura de las dos ruedas. Otro de los estrenos en este ciclo de cine sobre motos será el The Greasy Hands Preachers.

15.9.14

Yamaha XJR1300 "Rhapsody in Blue" by Keino


La novena preparación Yamaha de la saga "YARD Built" es una realidad. En el corazón de la ciudad de Nueva York y tras cinco meses de duro trabajo, el customizador japonés Keinosuke "Keino" Sasaki ha dado a conocer su proyecto con base XJR1300. 

En marzo ya supimos que Keino se traía algo entre manos ya que Yamaha le había confiado una XJR1300 de calle para que la customizara a su gusto. La idea era crear un nuevo proyecto que ampliara la familia YARD Built y diese continuidad a las propuestas de Wrenchmonkees y Deus Ex Machina sobre este modelo.


Depósito, colín, escapes, asiento, tren delantero clásico, puños, óptica minimalista con pieza trasera inspirada en los coches británicos MG clásicos, pinzas de freno Brembo, filtros de aire de alto rendimiento, amortiguadores modificados, cuidada pintura de guerra Yamaha en oro/azul… y el tetracilíndrico de 100 CV refrigerado por aire de la XJR como protagonista.


El customizador japonés, cuyo taller se encuentra ubicado en Brooklyn (Nueva York), estaba destinado a trabajar con la firma de los diapasones, sobre todo porque en sus inicios como dibujante, sus primeros concepts fueron transformaciones de la Yamaha 650 de su padre. Desde aquel momento, Keino sintió algo especial por Yamaha y ahora ha sido el momento de ponerlo en práctica en un proyecto que nos deja una creación única. De hecho, la XJR1300 2015 de calle está inspirada en la creación del japonés.

3.9.14

¿Qué diferencia hay entre una MotoGP, una SBK y una moto del CEV?


Siempre que haya diferentes motos rodando sobre el mismo circuito se pueden sacar conclusiones. ¿Qué diferencia en tiempos hay entre las exclusivas MotoGP, las preparadas motos de SBK y las poco preparadas motos del FIM CEV? Hace 4 años realizamos la comparativa entre las monturas de Moto2, Supersport y la Copa Ninja con un resultado sorprendente. Seguro que ahora, con las motos de velocidad "más gordas", hay menos de lo que piensas...

Obviamente todas las comparaciones son odiosas y suelen estar cogidas con pinzas, pero aprovechando la visita del WSBK al Circuito de Jerez este fin de semana, podemos sacar varias conclusiones, la primera de ellas que las MotoGP son increíbles, la segunda y más importante, una súperdeportiva en circuito es capaz de ir sorprendentemente rápido. 


Como no podía ser de otra manera, son las MotoGP las más rápidas sobre el trazado de Jerez. Una pista con curvas rápidas y aceleraciones, sumado al gran funcionamiento de los Bridgestone y la calidad de Márquez ha hecho que en 2014 parase el crono en 1'38.841 para conseguir la pole y en carrera marcase como vuelta rápida 1'39.841.
   
Las Superbikes, motos derivadas de serie, pero que cuentan con grandes mejoras, en su primera visita a Jerez y con condiciones similares, aunque no iguales, a las que también se encontraron las MotoGP y el FIM CEV, rodaron en la Superpole en 1'42.374. En esta caso fue Davide Giugliano con la Ducati, mientras que en carrera lograron mejorar los tiempos y Tom Sykes llegó a marcar un 1'41.691

Por otro lado las motos de Superbike en el FIM CEV cuentan con un reglamento muy restrictivo, similar al de la Copa FIM de Superstock. Sorprendentemente y gracias a la guerra de neumáticos que aún sigue vigente y que hace viable la categoría económicamente hablando, esas motos de 18.000 € con las suspensiones preparadas, bombas de freno cambiadas (pero no pinzas), afinada la electrónica de serie y sin prácticamente trabajo en el motor, son capaces de hacer la pole en 1'41.762 como consiguió Kenny Noyes o rodar en carrera con una vuelta rápida de 1'42.287 firmada por Carmelo Morales.


Teniendo en cuenta la diferencia de inversión entre las MotoGP, que estas “solamente” sean capaces de sacar en carrera 1,8 segundos por vuelta a las SBK y que las motos del FIM CEV se queden a 2,4 se llega a la conclusión de que los neumáticos empleados en el FIM CEV, Michelin en este caso, destacan por encima de los Bridgestone de MotoGP y los Pirelli de SBK. La segunda de las conclusiones es que una moto derivada realmente de la serie es una moto de carreras camuflada. 

Este fin de semana los pilotos de SBK podrán acercarse a los tiempos conseguidos por los pilotos de MotoGP, si el tiempo lo permite y es que, como sucede en todas las pistas, a mayor temperatura más complicado rodar rápido.

Texto: David Robledo 

27.8.14

Bruce Anstey saca a pasear una Yamaha YZR500 en el Classic TT 2014


He de reconocer que el neozelandés Bruce Anstey es el piloto al que más admiro dentro del universo de las road races, fundamentalmente, por tres motivos: es el único no británico entre los pilotos de referencia en este tipo de carreras, a sus 45 años es un hombre récord (mejor vuelta rápida y velocidad máxima en la Isla de Man, y vuelta rápida en el Ulster GP) haciendo suya esa máxima de “la veteranía es un grado” (debutó en la Isla de Man en 1996) y, gracias a su versatilidad, es capaz de controlar cualquier tipo de moto al margen de ser un amante de las clásicas con pedigrí (no olvidemos las vueltecitas que se pegó el año pasado con una Britten V1000 en el trazado de Jurby). Con 9 victorias y 31 podios en el TT poco tiene que demostrar.


Lleva 4 temporadas corriendo con Honda, actualmente en el equipo Padgett’s, y el dueño del mismo, el señor Clive Padgett, le dejó una YZR500 de 1991 (convenientemente decorada con los colores del patrocinador, Valvoline) que guardaba en su garaje para que el kiwi se diese unas vueltas en el Classic TT. Como era de esperar, Anstey hizo valer los 150 CV y 130 kg de aquella tricampeona del mundo de 500 cc (1990, 91, 92) y se meó en los sugerentes “tractores” de 4 tiempos que corrieron con él estableciendo un nuevo récord en la categoría F1, además de convertirse en el piloto con montura 2 tiempos más rápido de la historia de la Isla mágica. Su mejor media fue de 197.95 km/h para hacer 18’16”324 (212.4 km/h con su CBR1000RR este año) batiendo el récord vigente de Ian Lougher (193,8 km/h) sobre una Honda NSR500V (135 CV para 103 kg) desde el Senior TT de 1999.


James Hillier (Kawasaki ZXR750RR) fue segundo a más de un minuto de Bruce y Russell Mountford (Suzuki XR69) cerró el podio. Michael Dunlop, ganador de la edición 2013, tuvo que retirarse al final de la segunda vuelta. Otros nombres respetables como Ryan Farqhar (Yamaha Harris) o Nick Jefferies (Honda) fueron 6º y 12º de la general respectivamente. Graeme Crosby, otro neozelandés ilustre (ganador de la carrera de F1 en 1981) entregó el trofeo a su compatriota.

Consulta todos los resultados de la carrera TT F1
 

Padgetts’s Motorcycles es uno de los nombres ilustres en el mundillo de las carreras en carretera y uno de los mejores equipos donde correr urbanas. Clive fue piloto en los ’70 y desde que montó la escudería siempre ha tenido a los mejores. Cuenta con un concesionario Honda-Yamaha-Suzuki en Batley (West Yorkshire) desde 1958. El “quinplete” de Ian Hutchinson en 2010, por ejemplo, y muchas victorias de McGuinness se han conseguido con sus monturas.


 

23.8.14

Kawasaki GPZ900R "Old Ghost" by ICON: ¡Tremenda!


La "Old Ghost" es la protagonista del último vídeo de la agresiva marca de equipamiento motorista Icon. Con esta hipervitaminada Ninja de 1984 la firma americana se suma a las últimas tendencias vintage para lanzar su nueva colección de ropa "ICON 1000". Puro delirio. 


ICON es una marca poco conocida en nuestro país, pero muy popular en los Estates. Las cifras de facturación de sus gamas de ropa son más que interesantes, sus campañas publicitarias se dejan notar y sus autopromos en forma de vídeos radicales con preparaciones de locura y culto al stunt o al drift te dejan la boca abierta.



Entre la larga lista de Monturas Icónicas, que ya alcanza los 40 modelos, destaca su última creación: una imponente Kawasaki GPZ900R negra mate preparada hasta las trancas que hubiera hecho las delicias del protagonista de la serie ochentera El Halcón Callejero, de Mad Max o del mismísimo Tom Cruise en un hipotético remake de Top Gun. Además, este año se está celebrando el 30 aniversario del nacimiento de la saga Ninja cuya primera representante fue, precisamente, la GPZ900R, una superbike que en Europa se fabricó desde 1984 hasta 1993 (hasta 1996 en USA y 2003 en Japón).


Bautizada como “Old Ghost 1000”, esta Kawa con dorsal nº 84 (hace referencia al año del nacimiento del modelo) adopta un depósito de gasolina con doble toma llenado, un colín monoplaza artesanal de nueva factura y un frontal en el que se ha sustituido el clásico faro central cuadrado por otro circular amarillo derivado de las carreras de resistencia. El motor ha ha visto aumentada su cilindrada de los 908 cc originales hasta los 972 actuales, con el consiguiente aumento de potencia (de 115 a 130 CV) gracias a un kit de pistones Wiseco, filtros de aire K&N, latiguillos de aceite Earls (de freno Goodridge) y un escape completo de titanio con silencioso vertical Racefit. El chasis de acero original se ha mantenido, reforzado eso sí, acoplando ahora un basculante de aluminio reforzado Roaring Toyz, amortiguador trasero Öhlins TTX, horquilla invertida y pinzas radiales de Yamaha R6. Llantas, quilla, estriberas, manillar plano Driven, discos de freno EBC, neumáticos Avon, embrague DP, manetas CRG o display tipo "arcade" para la instrumentación redondean una moto, cuanto menos, intimidadora y poco que ver con la original…